Una joya de la naturaleza, manteca de karité

El Karité es un árbol que crece en las sabanas de numerosos países centroafricanos. Sus frutos son del tamaño de una nuez y una vez maduros se dejan secar y se prensan en frío para obtener la llamada manteca de Karité. En África, este árbol tiene dimensiones casi místicas y son las mujeres las únicas que pueden tocar y manipular el producto, por lo que es un comercio exclusivo de mujeres.

Conocido en Europa desde hace dos siglos, parece que había sido olvidado hasta hace poco tiempo en que la industria cosmética lo ha reencontrado. Son sus propiedades particulares sobre la piel, los que hacen de él un producto clave. La manteca de Karité ha sustituido otras grasas utilizadas en ciertas preparaciones cosméticas. En estado puro y sin mezclar con otros productos, presenta un aspecto sólido (entre mantequilla y cera) y un tacto untuoso. Al aplicarla sobre la piel, la recubre de un film invisible que la protege y evita su deshidratación. Está principalmente indicada para pieles secas y sensibles así como en irritaciones y quemaduras solares. Sus propiedades hidratantes nutritivas y antioxidantes hacen de ella un producto ideal para prevenir el envejecimiento cutáneo.

Elixir de eterna juventud

Lo que le da estas cualidades es su composición, y básicamente la materia grasa insaponificable que contiene, es decir, aquella que es resistente a todas las transformaciones. Además es rica en fitoesteroles que aceleran el crecimiento de los tejidos favoreciendo el recambio de la epidermis. Otros componentes son los ácidos grasos esenciales, que participan en la formación de las paredes celulares, lo que le garantiza sus propiedades reparadoras.

En forma bruta, tal como sale del fruto es de coloración verdosa y presenta un olor característico. La refinada, que es la que se usa normalmente, es de color blanco sin apenas olor.  La Manteca de Karité actúa como una excelente mascarilla en los peelings químicos.

El tratamiento cuello escote “efecto lifting” de IVR  al llevar como principio activo la Manteca de Karité y complejo tensor hidratante es invisible y no da a la piel un aspecto brillante. Es una crema rica y aterciopelada que alisa y extiende la piel del cuello y el escote. Sus ingredientes y su fórmula contribuyen a la reducción de la flacidez cutánea y de  la micro-rugosidad del cuello y del escote.

 

 

 

 

 

 

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